La pericoronaritis es la inflamación e infección de la encía que rodea a un diente parcialmente erupcionado, casi siempre el tercer molar inferior o muela del juicio. Es una de las urgencias orales más frecuentes en adultos jóvenes, con una incidencia especialmente alta entre los 15 y los 29 años, coincidiendo con la edad habitual de erupción de estos dientes. En Maxiloteam, nuestro equipo de cirugía oral trata esta patología a diario, combinando el control de la infección con la valoración quirúrgica del cordal implicado para evitar que el problema se repita.
¿Qué es la pericoronaritis y por qué aparece?
Cuando una muela del juicio no dispone de espacio suficiente para erupcionar por completo, queda cubierta parcialmente por un colgajo de encía llamado opérculo. Ese espacio entre el diente y el opérculo es de muy difícil acceso para el cepillado y se convierte en un reservorio ideal para restos de alimentos y bacterias. Cuando esta acumulación se descontrola, la encía se inflama, se infecta y provoca el cuadro doloroso característico de la pericoronaritis.
Aunque puede afectar a cualquier diente en erupción, más del 95% de los casos que vemos en consulta se localizan en el tercer molar inferior, por ser el que con más frecuencia queda parcial o totalmente incluido por falta de espacio en la arcada.
Causas y factores de riesgo
- Erupción parcial o incompleta de la muela del juicio, que deja un opérculo de encía propenso a acumular placa bacteriana.
- Falta de espacio en la arcada dental, muy habitual en mandíbulas de tamaño reducido en relación con el tamaño de las piezas dentales.
- Higiene deficiente en la zona posterior de la boca, donde el acceso del cepillo es más limitado, especialmente en torno a un cordal parcialmente erupcionado.
- Traumatismo por mordida del molar antagonista, que golpea repetidamente el opérculo inflamado y perpetúa el proceso.
- Bajada de las defensas, ya sea por estrés, falta de sueño o un proceso infeccioso general, que puede desencadenar un brote agudo sobre una situación previamente estable.
Síntomas y señales de alarma
- Dolor intenso y localizado en la parte posterior de la boca, que puede irradiar hacia el oído o la garganta.
- Inflamación y enrojecimiento de la encía alrededor de la muela afectada.
- Dificultad para abrir la boca por completo (trismus) cuando la inflamación afecta a la musculatura masticatoria cercana.
- Mal sabor de boca o salida de pus al presionar la zona, signo de infección activa.
- Fiebre y inflamación de los ganglios del cuello en los casos más avanzados.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, aunque en Maxiloteam completamos siempre la valoración con una radiografía panorámica o un CBCT (tomografía computerizada de haz cónico) para conocer la posición exacta del cordal, su relación con el nervio dentario inferior y decidir el manejo más adecuado.
Tipos de pericoronaritis
- Pericoronaritis aguda leve: inflamación localizada, con dolor moderado y sin supuración ni afectación del estado general.
- Pericoronaritis aguda supurada: presencia de pus, dolor intenso y, en ocasiones, dificultad para abrir la boca o fiebre.
- Pericoronaritis crónica: episodios recurrentes de menor intensidad que se repiten cada pocos meses mientras el cordal permanezca en su posición actual.
Tratamiento paso a paso en Maxiloteam
- Control de la fase aguda: limpieza local bajo el opérculo, irrigación con suero o clorhexidina y ajuste oclusal si el molar antagonista está golpeando la zona inflamada.
- Antibioterapia, reservada para los casos con signos de infección clara, o signos como trismus marcado o afectación del estado general, siempre pautada de forma individualizada.
- Analgesia y antiinflamatorios para controlar el dolor mientras se resuelve el episodio agudo, nunca como sustituto del tratamiento de la causa.
- Valoración quirúrgica del cordal: una vez controlada la infección aguda, estudiamos con imagen 3D si el diente tiene potencial de erupcionar correctamente o si lo recomendable es su extracción para evitar recidivas.
- Extracción de la muela del juicio, cuando procede, en el mismo acto quirúrgico o de forma programada, siguiendo el protocolo que detallamos en nuestra página de extracción de piezas dentales y muelas del juicio.
Recuperación tras el tratamiento
Si el episodio se resuelve con limpieza y control local, las molestias suelen remitir en 3 a 5 días. Cuando es necesaria la extracción quirúrgica del cordal, la hinchazón alcanza su pico en las primeras 48 horas y comienza a remitir de forma progresiva a partir del tercer día, con una recuperación funcional completa en un plazo de una a dos semanas. Recomendamos dieta blanda, frío local las primeras 24-48 horas y una higiene meticulosa pero suave de la zona intervenida.
Riesgos y complicaciones si no se trata
Una pericoronaritis mal controlada no se limita a la encía: la infección puede extenderse a los espacios profundos de la cara y el cuello, provocando celulitis facial, abscesos submandibulares o del espacio masticador, en los casos más graves, cuadros de osteomielitis mandibular que requieren un tratamiento mucho más agresivo. Los episodios recurrentes, además, generan un desgaste físico y de calidad de vida evitable con una valoración a tiempo.
Beneficios de tratarla a tiempo
Resolver la pericoronaritis en su fase inicial evita que un problema puntual se convierta en un patrón de infecciones repetidas cada pocos meses. En los casos en los que finalmente se decide la extracción del cordal, eliminamos de raíz la causa del problema: más del 90% de los pacientes no vuelve a presentar episodios de pericoronaritis tras la extracción del tercer molar implicado.
¿Eres candidato a tratamiento?
Debes consultarnos si notas dolor recurrente en la parte posterior de la boca, si has tenido más de un episodio de inflamación en la misma zona, o si te cuesta abrir la boca con normalidad tras notar molestias en una muela del juicio. Si tienes dudas más generales sobre cuándo requiere atención tu boca, puedes revisar también nuestra guía sobre cuándo consultar a un cirujano maxilofacial.
Conclusión
La pericoronaritis es un cuadro doloroso pero, en la gran mayoría de los casos, perfectamente resoluble cuando se aborda con rapidez y se valora correctamente la muela implicada. En Maxiloteam combinamos el control inmediato de la infección con la planificación 3D del cordal para ofrecerte una solución definitiva, no sólo un alivio temporal. Si sufres molestias en una muela del juicio, agenda tu consulta en Maxiloteam y evita que un episodio puntual se convierta en un problema recurrente.

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