Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares o “cordales”, son los últimos dientes en aparecer en la boca, generalmente entre los 17 y 25 años. En muchos casos, no tienen suficiente espacio para salir correctamente, lo que puede generar problemas como dolor, infecciones o daño a los dientes vecinos.
La extracción de las muelas del juicio se recomienda en los siguientes casos:
Se realiza un examen clínico con radiografías para analizar la posición de las muelas y determinar la mejor técnica de extracción.
Se aplica anestesia local para adormecer la zona y garantizar un procedimiento sin dolor. En algunos casos, se puede optar por sedación si el paciente lo requiere.
Dependiendo de la posición de la muela, se puede realizar una extracción simple o quirúrgica. En caso de muelas impactadas, puede ser necesario realizar una pequeña incisión en la encía y, en ocasiones, dividir la muela para facilitar su retiro.
Se aplican puntos de sutura si es necesario, los cuales se reabsorben o se retiran en unos días.
En nuestro centro utilizamos PRF (fibrina rica en plaquetas) para optimizar la recuperación tras la extracción de las muelas del juicio. Este biomaterial, obtenido de la sangre del propio paciente, contiene plaquetas, leucocitos y fibrina, favoreciendo la cicatrización, reduciendo la inflamación y acelerando la regeneración de los tejidos.
Estudios han demostrado que el PRF disminuye el dolor, la hinchazón y el sangrado postoperatorio, además de reducir el riesgo de infecciones, lo que mejora significativamente la recuperación del paciente. Gracias a nuestra experiencia en su aplicación, nuestros pacientes obtienen un postoperatorio más rápido, seguro y confortable.
Para una recuperación rápida y sin complicaciones, se recomienda:
Gracias a la anestesia local y, en algunos casos, a la sedación consciente o anestesia general, la extracción de muelas del juicio es un procedimiento sin dolor. Dependiendo del caso y la preferencia del paciente, se puede optar por sedación para mayor comodidad. Es normal sentir algunas molestias e inflamación en los días posteriores, pero se manejan fácilmente con analgesia y cuidados adecuados.
Si tienes dudas sobre si necesitas una extracción de muelas del juicio, agenda una consulta con nuestros especialistas. Evaluaremos tu caso y te ofreceremos la mejor solución para cuidar tu salud bucal.
Lo ideal es comenzar con dieta blanda durante los primeros días (purés, yogures, sopas templadas), e ir reincorporando alimentos sólidos de forma progresiva a partir del tercer o cuarto día, según la evolución. Es importante evitar masticar del lado de la extracción y seguir las indicaciones del especialista para no afectar la cicatrización.
Depende del tipo de intervención y de cómo reaccione cada paciente. En extracciones simples, muchas personas pueden retomar actividades ligeras al día siguiente. Sin embargo, si la cirugía fue más compleja o se extrajeron varias muelas a la vez, lo ideal es guardar reposo entre 1 y 3 días. Se recomienda evitar ejercicio físico, hablar en exceso o exponerse al calor en las primeras 48 horas.
No siempre. Hay casos en los que las muelas del juicio no causan dolor ni molestias, pero eso no significa que estén sanas o bien posicionadas. En muchos pacientes, estas muelas pueden estar retenidas o creciendo en mala dirección sin generar síntomas evidentes. Por eso es importante hacer un control radiográfico, incluso si no hay dolor, para prevenir problemas futuros.
La recuperación suele durar entre 1 y 2 semanas, dependiendo de la complejidad del procedimiento. Sin embargo, la inflamación y las molestias pueden disminuir considerablemente en los primeros días con los cuidados adecuados.