La cirugía de glándulas salivales es un procedimiento especializado para tratar afecciones en las glándulas parótidas, submandibulares y sublinguales. Estas pueden verse afectadas por cálculos salivales (sialolitiasis), infecciones crónicas, quistes o tumores. Si tienes inflamación persistente, dolor al masticar o tragar, sequedad bucal severa o has notado la presencia de un bulto en la cara o cuello, es importante que consultes a un especialista para determinar si es necesaria una cirugía
La extracción parcial o total de una glándula salival se recomienda en los siguientes casos:
Dependiendo de la patología, se pueden realizar diferentes tipos de cirugía:
Procedimiento minimamente invasivo para extraer cálculos salivales o tratar inflamaciones crónicas sin necesidad de incisiones.
En casos de tumores o infecciones recurrentes, puede ser necesario retirar parte o la totalidad de la glándula afectada.
Procedimiento para eliminar acumulaciones de pus y evitar la propagación de la infección.
Se realiza con técnicas avanzadas para preservar estructuras cercanas como nervios faciales y minimizar secuelas funcionales o estéticas.
La recuperación tras una cirugía de glándulas salivales depende del procedimiento realizado, pero en la mayoría de los casos, la inflamación y las molestias postoperatorias disminuyen en pocos días. Se recomienda mantener una hidratación adecuada y seguir una dieta blanda durante los primeros días para facilitar la cicatrización. En cirugías menos invasivas, como la sialoendoscopia, la reincorporación a las actividades normales es rápida. Además, se realiza un seguimiento médico para evaluar la evolución y descartar posibles complicaciones.
Nuestro equipo especializado en cirugía de glándulas salivales ofrece tratamientos avanzados y personalizados para garantizar la mejor recuperación y preservar la función glandular. No dejes pasar los síntomas, agenda tu consulta y recibe la atención que necesitas.
La mayoría de los pacientes experimentan una recuperación rápida, especialmente en procedimientos menos invasivos. Sin embargo, se recomienda un seguimiento médico para evaluar la evolución y prevenir posibles complicaciones.
La recuperación varía según el procedimiento, pero generalmente la inflamación y molestias disminuyen en pocos días. Se recomienda mantener una hidratación adecuada y seguir una dieta blanda para facilitar la cicatrización. En procedimientos menos invasivos, como la sialoendoscopia, la reincorporación a las actividades normales es rápida.
La cirugía puede incluir procedimientos como la sialoendoscopia, que es mínimamente invasiva para extraer cálculos o tratar inflamaciones. En casos más graves, se puede realizar la extirpación parcial o total de la glándula, drenaje de abscesos o resección de tumores para preservar estructuras cercanas.
Síntomas como inflamación persistente, dolor al masticar o tragar, sequedad bucal severa o la presencia de un bulto en la cara o cuello pueden indicar la necesidad de una cirugía.