El dolor orofacial es un tipo de dolor crónico o recurrente que afecta la cara, mandíbula, cabeza, cuello, boca u oídos. Puede estar relacionado con trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), pero también puede deberse a causas musculares, neurológicas, dentales o emocionales.
En MaxiloTeam contamos con un equipo multidisciplinario especializado en el diagnóstico y tratamiento del dolor orofacial, con el objetivo de aliviar los síntomas, identificar su causa y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
Los signos más comunes de dolor orofacial incluyen:
Tensión mandibular o sensación de mandíbula rígida.
El dolor orofacial puede tener múltiples orígenes. Las causas más habituales son:
El dolor orofacial puede tener múltiples orígenes. Las causas más habituales son:
Debes consultar si:
En MaxiloTeam combinamos experiencia clínica, tecnología de diagnóstico avanzada y un enfoque humano. Si presentas dolor orofacial o sospechas de que padeces disfunción mandibular, agenda una consulta con nuestros especialistas.
El enfoque es siempre personalizado. Según el diagnóstico, se puede recomendar fisioterapia especializada, terapia miofuncional, uso de férulas, medicamentos (como antiinflamatorios o relajantes musculares), apoyo psicológico o incluso intervención odontológica o maxilofacial. También se trabajan hábitos como la postura, el sueño o la alimentación.
Analizamos la movilidad de la mandíbula, la presencia de dolor o ruidos articulares al abrir o cerrar la boca, la tensión muscular en cuello y cara, y signos de sobrecarga o disfunción. Esta información es clave para identificar el origen del dolor y definir el tratamiento más adecuado.
En Maxiloteam realizamos una evaluación completa que incluye historia clínica, exploración funcional de la mandíbula, cuello y músculos faciales, y pruebas de imagen como resonancia magnética o tomografía si se sospecha un origen articular o neurológico. También trabajamos de forma interdisciplinaria con especialistas en odontología, neurología o psicología si el caso lo requiere.
El estrés es un factor muy común. Puede generar tensión muscular, bruxismo (rechinar los dientes), trastornos del sueño y posturas que sobrecargan la zona mandibular. En casos de dolor crónico, el abordaje suele incluir apoyo psicológico y estrategias de manejo del estrés como parte integral del tratamiento.
No. Aunque las infecciones dentales y los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) son causas frecuentes, el dolor orofacial también puede originarse por contracturas musculares, migrañas, estrés, trastornos neurológicos o incluso por hábitos posturales. Cada caso debe evaluarse de forma individual.
Debes consultar a un especialista si el dolor facial o mandibular es persistente, no mejora con analgésicos, o interfiere con actividades cotidianas como hablar, comer o dormir. También si sientes rigidez, chasquidos al mover la mandíbula o si el dolor se irradia hacia el oído, ojo o cuello.