¿Qué hace un cirujano maxilofacial?
Un cirujano maxilofacial es un médico especialista en diagnosticar y tratar quirúrgicamente afecciones de la cara, la mandíbula, la cavidad oral y el cuello.
Trabaja de forma multidisciplinar con odontólogos, ortodoncistas, otorrinos y oncólogos para abordar desde patologías simples hasta casos complejos que afectan la función y/o la estética facial.
Síntomas y condiciones que requieren consultar a un cirujano maxilofacial
A continuación, se detallan las principales situaciones en las que se recomienda acudir a una valoración especializada:
1. Deformidades faciales (congénitas, adquiridas o del desarrollo)
Las deformidades faciales pueden ser evidentes desde el nacimiento (como el labio leporino o paladar hendido), desarrollarse durante el crecimiento (asimetrías faciales, alteraciones en el tamaño o posición de los maxilares) o aparecer tras un traumatismo. No solo afectan la estética, sino que también pueden comprometer funciones vitales como la masticación, la respiración y el habla.
Señales de alerta:
- Asimetría visible en el rostro
- Mandíbula adelantada, retraída o desviada
- Dificultad para cerrar la boca, masticar o hablar correctamente
- Cambios notables en la sonrisa o en la alineación dental
La cirugía ortognática es el principal tratamiento para corregir estas alteraciones, restaurando la función y la armonía facial.
2. Dolor en la articulación temporomandibular (ATM)
La ATM conecta la mandíbula con el cráneo y permite los movimientos necesarios para hablar y masticar. Los trastornos de esta articulación pueden causar dolor, ruidos articulares y limitación de movimiento, afectando la vida diaria.
Síntomas que requieren consulta:
- Dolor al abrir o cerrar la boca, masticar o hablar
- Chasquidos, tronidos o bloqueos mandibulares
- Rigidez o dificultad para abrir completamente la boca
- Dolor que se irradia al oído, cuello o cabeza
- Cambios en la forma en que encajan los dientes
El cirujano maxilofacial evalúa la causa y determina el tratamiento, que puede ser conservador o quirúrgico en casos graves o resistentes a otras terapias.
3. Lesiones y traumatismos faciales
Las fracturas, heridas o golpes en la cara requieren atención inmediata por parte de un cirujano maxilofacial para asegurar una recuperación funcional y estética adecuada.
Situaciones que justifican la consulta:
- Fracturas de mandíbula, pómulos, nariz o frente
- Heridas profundas o que afectan tejidos blandos (labios, lengua, encías)
- Dificultad para hablar, masticar o abrir la boca tras un traumatismo
- Inflamación, hematomas o deformidades tras un golpe
El tratamiento temprano es clave para evitar secuelas y restaurar la función y apariencia facial.
4. Tumores, quistes y bultos en la cara, mandíbula o cavidad oral
La aparición de masas, bultos, úlceras o lesiones que no cicatrizan en la boca o la cara puede indicar la presencia de tumores benignos, malignos o quistes maxilofaciales.
Signos de alarma:
- Bultos o masas que aumentan de tamaño o no desaparecen
- Úlceras en la boca que no cicatrizan en más de dos semanas
- Dolor, hinchazón o sangrado inexplicables
- Cambios en la movilidad de la mandíbula o alteraciones en la mordida
El cirujano maxilofacial realiza el diagnóstico (biopsia, estudios de imagen) y el tratamiento quirúrgico, coordinando con oncología cuando es necesario.
5. Problemas dentales complejos
Algunas situaciones odontológicas exceden la competencia del dentista general y requieren intervención quirúrgica especializada:
- Extracción de muelas del juicio retenidas o impactadas
- Dientes incluidos, supernumerarios o mal posicionados
- Infecciones profundas en hueso o encía (abscesos, osteomielitis)
- Cirugías preparatorias para implantes dentales o rehabilitación oral compleja
El cirujano maxilofacial garantiza un abordaje seguro y preciso, especialmente en casos de alto riesgo o complejidad anatómica.
6. Infecciones severas en la región maxilofacial
Las infecciones que afectan el hueso (osteomielitis), los tejidos blandos (celulitis, abscesos) o que se diseminan rápidamente pueden poner en riesgo la vida y requieren atención urgente.
Síntomas de alerta:
- Dolor intenso, inflamación y enrojecimiento facial
- Fiebre, malestar general
- Dificultad para abrir la boca, tragar o respirar
- Secreción purulenta o mal olor
7. Dificultades funcionales persistentes
Cualquier dificultad para masticar, hablar, deglutir o respirar que no mejora con el tiempo debe ser evaluada por un especialista. Esto incluye problemas de mordida, desgaste dental excesivo, alteraciones en la articulación mandibular o dolor facial crónico.
¿Por qué es importante acudir a tiempo?
El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno por parte de un cirujano maxilofacial permiten:
- Evitar complicaciones y secuelas permanentes
- Acceder a tratamientos menos invasivos y con mejores resultados funcionales y estéticos
- Mejorar la calidad de vida y la autoestima del paciente
Muchos pacientes llegan a la consulta cuando el dolor, la deformidad o la limitación funcional ya están avanzados. No esperes a que los síntomas empeoren: ante cualquier señal de alerta, consulta con un especialista.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El cirujano maxilofacial utiliza una combinación de:
- Historia clínica detallada y exploración física minuciosa
- Estudios de imagen (radiografías, escáner 3D, resonancia magnética)
- Biopsias y análisis de laboratorio, si es necesario
Esto permite identificar la causa exacta del problema y planificar el tratamiento más adecuado para cada caso.
Resumen: ¿cuándo acudir a un cirujano maxilofacial?
Consulta a un cirujano maxilofacial si presentas:
- Deformidades faciales visibles o cambios en la mordida
- Dolor persistente en la mandíbula, cara o cuello
- Chasquidos, bloqueos o limitación al abrir la boca
- Lesiones, fracturas o heridas en la cara
- Bultos, úlceras o masas en la boca o mandíbula
- Problemas dentales complejos o infecciones profundas
- Dificultades para masticar, hablar, respirar o tragar
La valoración temprana es la mejor forma de proteger tu salud, tu función y tu estética facial.
Ante la duda, consulta siempre a un especialista en cirugía maxilofacial. Tu bienestar y calidad de vida pueden depender de un diagnóstico y tratamiento a tiempo.